Las pizarras blancas para escritura que se mimetizan a la perfección con el entorno en el que son instaladas. Permiten una escritura en la propia pared y son muy fáciles de limpiar.

La gran ventaja que aportan es que la instalación no necesita de agujeros ni clavos y no ocupan espacio.

Puede ponerse en todos los tamaños, desde una medida específica hasta una pared entera de pizarra blanca. Se puede poner un acabado de cristal que permite la colocacion de imanes.

Una vez la pizarra blanca queda instalada se pueden aplicar otros elementos sobre ella, como una televisión, un cuadro etc.